Los alimentos ricos en magnesio (legumbres, frutos secos, okra, quinoa, verduras de hoja verde) son siempre la primera opción. Son seguros y no presentan riesgo de sobredosis.
El magnesio puede interactuar con antibióticos (tetraciclinas) y bisfosfonatos (para la osteoporosis). Deje pasar al menos 2 horas entre tomas.
En resumen: el magnesio es un gran aliado para la salud muscular, nerviosa y cardiovascular, pero no es un polvo milagroso. Úsalo con moderación, prefiere alimentos naturales y consulta siempre con tu médico antes de empezar a tomar cualquier suplemento. Tu cuerpo te lo agradecerá.
